EL CAMINO DE EMAUS
29 Junio 2015
~~ESPAÑA ROTA
En plena efervescencia política, en la que nos encontramos, antes de las Elecciones Generales; los “políticos” andan a la greña: las derechas contra las izquierdas; los nacionalistas contra la unidad de España; la extrema izquierda (los llamados populista) marxistas leninistas, anarcoides, grupos de ocupas y demás fagocitadores amasados por PODEMOS, y bajo dinero chavista ( sacado de las arcas venezolanas e iraníes), rompen una paz que verdaderamente duro 40 años y que comenzó a morir con la consagración de una Constitución que preveía esto, desde el famoso contubernio de Múnich.
Ya no se habla de la nación española, sino de país: un rango más pobre y más fácil de resquebrajar, de llevarla a donde ya no existe la dignidad, la moral, ni la Patria. Ya eso queda obsoleto, dando lugar a la corrupción, cada vez más atosigante, llevando casi a la quiebra a la nación. Poniendo en peligro el cobro de las pensiones, de personas que han estado trabajando de sol a sol.
Los políticos no creen en la nación española, ni sienten haber obtenido el escaño para tan sagrada misión, ni trabajan por aquellos que les votaron. El votante introduce en la urna “su verdad”, pero de la urna no sale la verdad, sino lo contrario de lo que pensaba EL VOTANTE produciéndose una amalgama de ideas, socialistas con populistas, nacionalistas con proetaras…para hacerse con el poder y aniquilar a la derecha liberal falta de reflejos, escondida y sin reacción frente a los ataques contra ellos o contra la unidad de España. El verdadero político conoce a su pueblo, como el pastor a sus ovejas y trabaja por su pueblo.
Los verdaderos políticos, luchan y piden por las necesidades de su pueblo. Piden con humildad, pero con insistencia; con educación, pero con energía. No rebuscan entre la basura, ara ver si encuentran algo con que emponzoñar a la oposición. No viven de la calumnia, ni de la injuria; trabajan en el silencio.
Ahora nos encontramos con una España en quiebra; con una España rota, fraccionada, enfrentada entre sus hombres; donde se silva y se escupe a su himno y a la Bandera; donde se insulta y abuchea al propio Jefe del Estado. Es la España de la republica que terminó en una guerra fratricida, de nada sirvió aquel sacrificio de hombres de diferentes ideologías, en la que lucharon padres contra hijos, hermanos contra hermanos, la sangre vertida por ese millón de muertos, contempla horrorizada, que hacen volver a despertar los fantasmas de aquella época. Pensaran como pensaran, estoy seguro que hoy evitarían un nuevo enfrentamiento. No hay otra solución que el restablecimiento de los ideales de Dios, el Pan, la Patria y la Justicia.