Overblog Todos los blogs Blogs principales Religión y Creencias
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU
El blog de antonio tapia

EL CAMINO DE EMAUS

Publicidad

LA HOSTILIDAD

la hostilidad es aquella actitud que una persona o grupos de personas mantienen contra otra u otras. También se mantienen entre naciones, sobre todo cuando se habla de ruptura hostilidades, que es cuando se producen enfrentamientos armados.

La hostilidad se genera en esa máquina de fabricar mal que es el pecado capital de la IRA, porque la ira es una forma de crueldad, de odio y de violencia. Siendo la Ya Ira un sentimiento no decidido, ni controlado, de enfado y de odio.

La hostilidad deriva también contra la raza, un credo, una ideología. De esto hemos tenido claros y recientes ejemplos en pleno siglo XX, la persecución del judaísmo por el nacismo, con ánimo de hacerlos desaparecer. En España en la guerra del 36, originada por la persecución de los gobiernos republicanos: asesinatos y violaciones por motivos de fe e ideológicos. En a China de Mao TseTun se persiguió a muerte todo tipo de religión: la cristiana la budista, siendo arrasados los templos de los monjes Shaolin.

Puede considerarse como un cáncer del alma, dada la dificulta curativa que tiene (si puede curase), ya que el odio del que está impregnado se agarra alma y se extiende como una metástasis. Solo la humildad, el amor al prójimo y la voluntad de querer erradicar ese mal.

La hostilidad que produce enemistad se disfraza bajo variados apellidos que nos presentan su perversidad: rivalidad, oposición, animadversión, antipatía… a todas ellas se pone la humildad, la caridad la Paz, que son actitudes positivas, que nace de la Ley Divina o Ley Natral, que Dios nos ha dado para dirigir nuestra vida.

EL Señor nos lo explica en estas palabras: “ama a Dios con todo tu corazón… y al prójimo como a ti mismo. Este amor envuelve al principal Mandamiento de la Ley de Dios. Y nos los repite “amaos los unos a los otros” y nos los clarifica en el Buen Samaritano. Con ello nos indica la importancia que tiene el amor a los demás y que sin amar a los demás, tampoco podemos decir que amamos al Padre.

La falta de caridad hacia los demás es otro de los disfraces con los que se reviste la enemistad. El abandono de esos países que denominamos Tercer Mundo, hará crecer la hostilidad de ellos hacia nosotros, porque ese abandono produce muerte. Como decían San Juan Pablo II “es más fácil a los países ricos vender armas que enseñarles a trabajar la tierra”.

Debemos erradicar la hostilidad en cualquiera de sus fases, si en verdad queremos un mundo en Paz, pero en la Paz de Dios.

Publicidad
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post