EL CAMINO DE EMAUS
30 Junio 2014
~~Son casi las siete de la tarde y la temperatura ha bajado, aprovecho para dar una vueltita a la manzana, a pesar de que últimamente me siento demasiado cansado. Los cambios de tiempo y el mucho calor siempre me han afectado y la mucha medicación, pero si no fuera por ella… ya puedo dar gracias a Dios que puedo tomarla, que otros, en otros países no tienen esa oportunidad. Así que no me quejo por ella y salgo a la calle. Dicen que el otoño y el verano, son mu conflictivas para las enfermedades neurológicas, depresiones… vamos con todo este aparato que forma el cerebro y lo que queda por descubrir. Paseo, veo a la gente unos hablando, otros cuidando de sus pequeños que no se les desmanden; otros pensando en sus cosas, los conductores jurando en arameo, por las obras en la avenida que dicen van a poner un río cuyas aguas se van a tomar de otro que pasa por debajo y próximo a la avenida, el rio Avendaño. Todo pagado por la Comunidad Europea, en premio al haber sido elegida Ciudad Verde y ciudad Gastronómica de Europa. Veo un anuncio en el que se puede leer: “borrón y cuenta nueva”. Esta frase lleva a mi mente muchas cosas de mi vida, recuerdos, caídas, enderezamientos y vuelta comenzar… esto es lo que no comprenden los que no comparten nuestra fe. “Vosotros pecáis y confesaros todo lo arregláis. Luego os paseáis como si no hubierais roto un plato”. Me decía un compañero de trabajo, en un diálogo sobre “el cambio en las personas”. Media verdad equivale a una mentira. Cierto que nos confesamos, cierto que pecamos. Pr esto Cristo nos dejó el sacramento v la Penitencia. Pero no es cierto que lo utilicemos para blanquear nuestra alma ante el público. Pues si a este sacramento Vs sin arrepentimiento, el acto no vale para nada, sino que aumentas la gravedad de pecado. Si nos acercamos a este sacramento lo hacemos con el verdadero deseo de arrepentirnos, es porque no solo reconoceos nuestros pecados, sino también nuestro deseo de cambio. Con confesarnos, no arreglamos todo. Es el primer paso. Ahora viene el seguir a Jesús, trabajar junto a Él y seguir adelante con el cambio. La confesión es un borrar los pecados y recomenzar el camino nuevamente. “¿Nos paseamos como santos?”. No sé cómo pasean los santos. Al menos no veo a nadie caminar con una aureola encima de la cabeza, como se acostumbra a dibujar la imagen de un santo. Supongo que caminan como todo el mundo, como tú y como yo. Pero desde luego no como lo hacían los fariseos, que acostumbraban en la sinagoga a orar de pie para que todos les vieran y a colocarse en los primeros lugares y a poner cara de ayuno para que todos hablaran de ellos. Puede que tras la confeson nos cambie la expresión de la cara. Nos sentimos otros, mas alegres, mas deseosos de trabajar para el Señor. Pero hemos de adquirir la virtud de la cosntancia, para poder luchar y poder vecer, nunca solos. No podremos vencer nunca. El paseo me vino bien, meditando, pensando en todo. Este borrón y cuenta nueva es aplicable a todos los actos de nuestra vida que sean SUSCEPTIBLES de cambio