LA AYUDA, LS PENSIONES Y EL JUEG

Publicado en por antonio tapia

~~1.- LA AYUDA DEL ESTADO, LAS PENSIONES Y EL JUEGO Acabo de recibir una carta, de mi amigo Fernando. Piensa recorrer España de aquí para allá, en busca de noticias para añadir al tercer tomo de “relatos cortos novelados”. Me cogió de sorpresa, pues hacía años que no recibía una carta. Ahora se estilan los correos electrónicos. Millones y millones, de ellos, se cruzan por el “espacio etéreo”, pero así todo y gracias a Dios, los carteros no han perdido su empleo y con un arte extraordinario, meten en los buzones, a diario, millones de cartas a la velocidad del rayo y con un porcentaje de error de un 0,2 %, de colar en el buzón de otro vecino una carta que no le corresponde Me escribe mi amigo Fernando. Lo hace desde Valencia, donde se ha dirigido, con el propósito de barrer España, en busca de noticias, investigaciones; sus cosas de siempre. Pensé que se había olvidado de esos líos. Pero no. Me cuenta, enfadado, no sin razón, que paseando por una de las principales calles de Valencia, encontró una sala de Bingo en la que vio entrar a varios extranjeras, (omite el país) y las siguió. Entro en una sala donde había juegos de todo tipo, desde Monopolys electrónicos, que se conectaban con otros, en otras salas de España, hasta Bingos que ejercían la misma función. - “Podrás creerte, que sacaron un fajo de billetes de 20 y de 10 euros y tomaron posesión de unas 4 máquinas de Bingo cada una y empezaron a meter en sus ranuras, billetes jugando en cada una, la friolera de 6 cartones por máquina, incluso en las jugadas especiales que el cartón es 0,50 más caro. - Desde la barra, seguí sus jugadas. Pasada una hora, opté por marcharme, con el consiguiente enfado”. En principio, no cogí el hilo del tema. No captaba el motivo de su enfado. Pues, pensé que tenían derecho a jugar, como todo el mundo, pues recordando aquella película no son “hijos de un Dios menor”. Pero comprendí, al seguir leyendo aquella carta. - “salí muy enfadado, y aunque me llamen racista, seguiré quejoso y nadie me bajará del burro. - ¿Resulta que me he pegado toda una vida trabajando y algunas veces me he dado madrugones, volviendo a casa al anochecer, para que ahora me quiten de mi pensión un tanto, para que los que vienen de fuera, se dediquen a gastar mis euros en las maquinitas? ¡intolerable!” Y no le falta razón, pues es de suponer que si se les da ayuda, es para gastar ese dinero en cosas necesarias y no para tirarlo en máquinas de azar, y continua: “Si muchos pensionistas hubieran visto lo que yo, hubiera ardido Roma. He preferido desalojar mi enfado, escribiéndote, a mano, que te hace descargar los malos humores y enviarte esta carta, pues luego rendimiento. Como hiciste con los anteriores volúmenes”. Esto me recuerda, cuando estudiaba Historia en el colegio, a la época de la invasión francesa. Como con toda invasión, están los típicos favorables a los invasores, aquí les llamaban los afrancesados, muchos de ellos pagaron su traición, otros tuvieron que huir “con el rabo entre las piernas”. Hoy ocurre lo mismo. Están los que favorecen al que viene de fuera, porque han visto un jugoso negocio y se olvidan de quien, en muchas ocasiones, no llega a fin de mes, o para pagar el alquiler. Y continua: “Desde Zapatero, hasta hoy, año 2015 y me figuro que la cosa no cambiará, sino que irá a peor, las pensiones no subirán, si es que no nos las bajan; piensan que somos las “Hermanitas de la Caridad”, con todo respeto hacia ellas, y han abierto las puertas de par en par hacia los cuatro puntos cardinales; dejando entrar a una buena morralla; ha sido un coladero sin fin y sin control: delincuencia, prostitución… mafias… Que también ha entrado gente sana, que ha venido a lo que ha venido, a trabajar. Lo mismo ha pasado entre los refugiados, a pesar de que se había alertado, entre ellos han entrado terroristas camuflados y no uno, ni tres, sino cientos, lo mismo que se han colado, cuando las pateradas. Las mafias, controladas por los yihaidistas, metían a los suyos mezclados entre grupos de personas preparadas para que huyeran. Sino como se explica que uno que busca una vida mejor, se permita el lujo de pagarse una huida que le cuesta ente 1000 y 3000 euros. ¿De dónde saca ese dinero? Si dispone de ese dinero, puede vivir muy bien en su país, ¿para que arriesgarse a morir ahogado si la patera zozobra, como ha ocurrido en numerosas ocasiones? ¿Y si dicen vivir en la pobreza, de dónde sacan el dinero para pagarse el “viaje”?”. La verdad, es que hay muchos puntos oscuros que nadie se molesta en aclararlos y ni siquiera investigarlos. Ni los gobiernos, por miedo a que se les echen encima y pierdan votos. Está visto, que el voto vale mucho. Significa poder a cualquier precio. Ahora, cuando el enemigo está en casa, es cuando hablan de cierre de fronteras; cuando ha costado una sangría. Pero a pesar de estas sangrías: Madrid, Paris, Mali, Turquía, Estados Unidos… casi Bruselas…, es cuando se les enciende la lucecita y se preguntan: ¿Nos habremos equivocado? Ahora resulta que Obama tubo razón cuando se le ocurrió decir lo del cierre de fronteras y se le echaron como lobos, teniendo que rectificar; resulta que el Obispo español tenía razón, cuando escribió que entre los refugiados se estaban colando terroristas, y se le echaron como lobos… y resultó, que tenía más razón que un santo. Y encima, aquí, al menos, en España viven cobrando la ayuda del estado y con más derechos que los nacionales. Mientras una viuda de un pensionista se muere de hambre, un extranjero se permite derrochar el dinero en el Bingo. El resto de la carta es personal. Se dará, durante unos meses, unos viajes por tres o cuatro provincias y volverá a su casita.

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:

Comentar este post