EL EVANGELIO DE SAN MARCOS 13

Publicado en por antonio tapia

14.- Cuestión sobre el sábado.

El legalismo de las leyes judías "Un sábado pasaba el Señor por los sembrados, y sus discípulos iban delante desgranando espigas. Los fariseos le decían. Mira ¿ por qué hacen en sábado lo que no es lícito?" (MC 2,23).

Las fiestas principales del calendario judío eran:

• Pascua : era la fiesta de la familia, que se iniciaba con la inmolación del cordero que se realizaba en el patio del Templo.

• Shabu`ot : era la fiesta de las semanas, fiesta de la siega. Cincuenta días después de la Pascua (Pentecostés). Se recordaba la Revelación de Dios en el Sinaí.

• Sukkot : o fiesta de las cañas, era otra fiesta agrícola. Se recordaba la permanencia de los israelitas en el desierto. Esta fiesta se celebraba en Jerusalén y las gentes vivían en cabañas de ramas, según se prescribía en la Biblia.

• Rosh Hashanah: o fiesta en recuerdo de la creación del mundo y del juicio final. • Kippur : es la fiesta de la expiación, día del ayuno.

• Fiesta de la dedicación: en esta fiesta se dedicaba a recordar la consagración del Templo realizada por Judas Macabeo después de la profanación de Antíoco IV.

• Sábado : Dedicado a la oración y al reposo absoluto. Este día estaba regulado por numerosos preceptos. La observación estricta del sábado se había convertido en un puro legalismo. A lo largo de los cuatro Evangelios, podemos observar este hecho, y con el fin de corregirlo, Jesús dirige determinadas acusaciones. No es que Jesús estuviera contra el sábado, ya que Él practicaba la oración en ese día, sino en que al haber tergiversado los fundamentos de esa fecha habían convertido al hombre en esclavo de ese día. Vemos en este pasaje que los fariseos vuelven a escandalizarse, esta vez por una acción de los Apóstoles y de que Jesús no les llamara la atención por "romper" el sábado, el descanso. Jesús va a darles a los fariseos la respuesta que buscaban, a la vez que nos la da a nosotros también: el valor de la persona. Desde el punto de vista de nuestra fe, la persona, sea cual sea su raza, sexo, credo, ideología, situación social... está por encima de todas las cosas, siendo éstas las que deben estar sometidas al hombre, como rey de la creación. Todo lo que es y existe, todo lo que nos rodea ha sido dispuesto por Dios para que el hombre lo domine y sepa, sobre ello, ejercer ese dominio con bondad. Por ejemplo, el orden social no es el que debe dominar al hombre, sino que el orden social debe estar determinado en orden al hombre, en orden al bien de las personas. Los fariseos al aplicar erróneamente el sábado, habían esclavizado al hombre a este día. San Marcos nos deja constancia de la contestación del Señor, y como alude al Antiguo Testamento para contestar a los fariseos: "Nunca habéis leído lo que hizo David cuando se vio necesitado y tuvo hambre él y los que estaban con él?...¿...y comió los panes de la proposición? "(MC 2, 25-26). Los panes de la proposición eran doce panes que cada semana se colocaban en la mesa del santuario, como homenaje a las doce tribus de Israel. Los panes reemplazados se reservaban exclusivamente a los sacerdotes que atendían al culto. "El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor hasta del sábado" (MC 2, 28). Con estas palabras Jesús reforma el fin para el que se hizo el sábado, le devuelve la alegría que el legalismo farisaico había entristecido y llenado de amargura, devolviendo a su vez el auténtico sentido religioso y espiritual del mismo. Bajo este ejemplo, nosotros hemos de devolver la alegría y el sentido al domingo, como Día del Señor y día dedicado a celebrar y a rememorar su Resurrección.

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