EL EVANGELIO DE SAN MARCOS 12

Publicado en por antonio tapia

13.- Cuestión sobre el ayuno.

. “18 Los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando; y vinieron a decirle: ¿Porqué los discípulos de Juan y los fariseos ayunan, en cambio, tus discípulos no ayunan? 19 Jesús les respondió: ¿Acaso pueden ayunar los convidados a la boda, mientras el esposo está con ellos? Durante el tiempo en que tienen al esposo con ellos no pueden ayunar. 20 Días vendrán en que el esposo les será arrebatado, entonces, en aquellos días ayunarán” (MC 2, 18-20).

El ayuno está incluido dentro de las observancias religiosas judías. Este culto penitencial va a alcanzar una gran importancia. “ La Ley prescribía solamente una ayuno al año, el día de la Expiación, cuyas transgresores eran excluídos del pueblo. Los fariseos, al menos los más fervientes, practicaban dos ayunos por semana, los lunes y los jueves”. También se nos dice que según las ocasiones hasta los animales se unían a los ayunos. Pero el ayuno había sido sacado de su contexto.

Referente a su práctica, en el Sermón de la Montaña nos va a decir el Señor: “Cuando ayunéis no os finjáis tristes como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres noten que ayunan. En verdad os digo que ya recibieron su recompensa” (MC 6,16) El ayuno dentro de los cultos judíos también significaba luto y tristeza. En esta enseñanza estaba imbuído el pueblo judío. Por eso, no es motivo de luto ni de tristeza estar cerca del Señor, gozar de Él, recibirle, razón por la que no ayunaban los discípulos del Señor.

"Los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando" (MC 2,18) ¿Por qué ayunaban unos y los elegidos por Jesús no?. El significado del ayuno era un signo de tristeza y de penitencia, era además el fundamento básico de las súplicas dirigidas a Dios para que enviara al Mesías prometido para salvar al pueblo elegido. “¿Acaso pueden ayunar los convidados a la boda, mientras el esposo está con ellos?” (MC 2,19).

Los convidados son los Apóstoles, el Esposo es Jesucristo. Esta es la razón por la que los Apóstoles no ayunaban, mientras los fariseos y discípulos de Juan si, ya que éstos no veían en Jesús al Hijo de Dios a pesar de los prodigios que hacía. "Días vendrán en que el esposo les será arrebatado; entonces, en aquellos días ayunarán" (MC 2,20). Con estas palabras el Señor anuncia su Pasión y Muerte.

13.1.- Algunas comparaciones y ejemplos

“ 21 Nadie pone una pieza de paño nuevo a un vestido viejo; pues de otro modo la pieza tira de él; lo nuevo de lo viejo, y se produce un desgarrón peor. 22 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; pues de lo contrario, el vino rompe los odres, y se pierden el vino y los odres; por eso, el vino nuevo se echa en odres nuevos” (MC 2, 21-22) Como podemos ver a lo largo de los cuatro evangelios, Jesús en algunas ocasiones hablaba en parábolas, en otras a través de metáforas, con ello el Señor trataba de llevar a la reflexión. • "Nadie pone una pieza de paño nuevo a un vestido viejo" (MC 2,21). Jesús establecía la diferencia entre el espíritu que Él trae y el judaísmo. Jesucristo no vino a enmendar la Ley dada por Dios en el Sinaí a Moisés, sino a enseñarla y a aplicarla, con hechos y con palabras, como "un principio vivificante de las enseñanzas perennes de la antigua Revelación"

. • "Nadie echa vino nuevo en odres viejos" (MC 2, 22). El vino nuevo es el Evangelio de Jesucristo, los odres viejos eran las formas tradicionales de devoción que vivía el pueblo judío y a las que se agarraban férreamente. Jesús viene a traer una nueva doctrina que restaure el culto debido a Dios. Esta enseñanza es válida hoy. Diferenciar entre lo que se ha dado en llamar "piedad popular" y la "práctica en el sentido auténtico de la religión". La primera no es rechazable, en tanto que es un medio que mantiene vivos los rescoldos de la fe, como son: las peregrinaciones, las procesiones, las romerías de tipo religioso... La otra, es la práctica autentica de la religión, con base en la oración y en los sacramentos: Eucaristía y Penitencia, que dirigirán toda la vida del cristiano. Si nos quedamos, como los fariseos, en la letra de la Ley, es descafeinar la religión. Si por el contrario, a las prácticas de piedad le añadimos la Eucaristía y la Penitencia estaremos dando auténtico sentido a la vida cristiana.

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